Este 27 de febrero se conmemora el Día Internacional del Oso Polar, una especie catalogada en peligro de extinción.
En los últimos años, la población se ha reducido en un 30%. Actualmente existen hasta 31 mil ejemplares en cautiverio, de acuerdo con un artículo de divulgación de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).
Para incentivar acciones de conservación, organizaciones como el Fondo Mundial de la Naturaleza y Greenpeace establecieron el Día Internacional del Oso Polar, que se celebra cada 27 de febrero.
La mayoría de osos polares se distribuyen en el medio polar y en zonas heladas del hemisferio norte del mundo, en zonas como el Alto Ártico canadiense o Groenlandia.
Sin embargo, problemas como el calentamiento global han generado una amenaza contra el oso polar, pues los deshielos se adelantaron unos 30 días en comparación con las últimas cuatro décadas.
Esto obliga a estos animales a viajar mil kilómetros hacia el sur para poder resguardarse en zonas pobladas, a pesar de las altas temperaturas.
En momentos del año sin heladas, la falta de alimento puede disminuir camadas hasta en un 50%, además de que disminuye la fertilidad de las hembras.
Otra amenaza para el oso polar es la caza furtiva, además de impactos ambientales de la industria petrolera y sus afectaciones en la vida marina.