El año pasado, una tragedia consternó a la capital del país. El 10 de septiembre una pipa que transportaba gas LP explotó a la altura del puente de La Concordia, en la alcaldía Iztapalapa: 32 personas fallecieron y 90 resultaron heridas.
“Yo quería llorar, pero no se podía nada, yo me quedé como en shock, mucha gente nomás nos quedábamos viendo, qué hacemos, nada, la gente, porque la veíamos de cerca, gritando, lamentándose”, recordó Óscar López, comerciante de la zona afectada.
Sonia Chávez, habitante de Santa Martha Acatitla, compartió que todos los vecinos al ver el incendio comenzaron a apoyar con cubetas de agua y tierra, con las que intentaban auxiliar a las personas que se estaban quemando.
“Aquí enfrente es un salón y con los manteles, a la gente que ya estaba calcinada, los estaban tapando y con camionetas particulares se llevaron a todos los heridos”, compartió Sonia Chávez.
Entre el dolor y el impacto por la explosión, quedó la historia de Alicia Matías Teodoro, abuela, madre e hija.
Ella trabajaba como checadora de la Ruta 71, en el paradero de Santa Martha, y al mismo tiempo, ejercía el cuidado de su nieta de dos años, Jazlyn Azuleth, mientras su hija laboraba.
“Era conocida de aquí, yo le hablaba a doña Alicia, era conocida y ver cómo cargó a su nietecita, pues sí me conmovió y tanta gente que no vimos”, así la recuerda Sandra, quien es comerciante.
En seguimiento a la indemnización a las víctimas, la titular de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX), Bertha María Alcalde Luján, afirmó en días recientes que sólo falta por llegar a un acuerdo con una de las víctimas.
“Ya se celebraron 156 acuerdos reparatorios y básicamente sólo falta un caso, en donde todavía no se ha logrado celebrar como tal el acuerdo reparatorio. En todos los demás casos, en estos todos los casos de víctimas mortales, es decir, homicidios culposos, ya se celebraron el 100% de los acuerdos reparatorios”, aseguró la fiscal capitalina.
En la zona, las cruces, fotos y flores de plástico aún permanecen como prueba de una herida abierta para la Ciudad de México.