Ya sea una concha para acompañar el café, una oreja después de la comida o un rol para el antojo, el pan dulce ha acompañado desayunos, tardes familiares y celebraciones durante generaciones. Ahora, esa tradición tiene un reconocimiento oficial.
La Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México publicó en la Gaceta Oficial, este 11 de septiembre, el decreto que declara “Los saberes y prácticas del pan dulce tradicional en la CDMX” como Patrimonio Cultural Inmaterial.

Una tradición de siglos
El decreto señala que la tradición comenzó a desarrollarse desde el siglo XVI, tras la introducción del trigo durante el periodo virreinal. Las necesidades y recursos de la capital dieron paso a nuevas técnicas y a un sistema propio de elaboración del pan.
También destaca que, desde el siglo XVIII, el consumo de pan se había extendido entre distintos sectores sociales y que existen registros de panaderías y reposterías establecidas en la ciudad desde la Segunda Intervención Francesa.
¡La Ciudad de México sabe a pan dulce! 🥐🍞
— Alejandra Frausto (@alefrausto) September 11, 2026
Hoy inauguramos el Primer Festival del Pan Dulce Mexicano, una celebración de nuestras recetas, saberes y tradiciones: conchas, orejas, besos, puerquitos, cocoles, cuernitos y muchas delicias más, elaboradas po productores de la Ciudad… pic.twitter.com/ZI1z0akUrY
Más que un alimento
La declaratoria de patrimonio en la CDMX reconoce no sólo las piezas de pan, sino los conocimientos, técnicas y prácticas sociales relacionados con la elaboración, distribución y consumo del pan dulce.
Asimismo, la Secretaría de Cultura deberá desarrollar un Plan de Salvaguardia para preservar, documentar, difundir y transmitir esta tradición, que ya celebra su primer festival en la capital.
Hasta el 13 de septiembre se realizará el Primer Festival del Pan Dulce Mexicano en la Utopía Elena Poniatowska Amor, en Coyoacán, con productores de la CDMX y otras regiones del país. La entrada es libre y habrá conchas, orejas, besos, puerquitos, cocoles, cuernitos y otras variedades.