Vecinos afectados por desalojos durante la pandemia se manifestaron frente a la Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México para exigir un alto a esta práctica -que consideran arbitraria- durante la crisis causada por COVID-19, convocó al lugar a más de 150 personas que fueron lanzadas de sus viviendas de la zona centro, sin que se les haya permitido defenderse en el juicio civil que ocasionó sus expulsiones.
Rufina Galindo es una mujer de la tercera edad y vive en la calle Emiliano Zapata #68 de la colonia Centro. Durante las protestas, habló por altavoz y pidió una “moratoria a los lanzamientos durante la pandemia cómo lo han hecho en otras partes del mundo, que ponga al cuidado de la salud y los derechos de quienes vivimos aquí, por encima del lucro del capital inmobiliario”.
La señora narra, sin embargo, que el primer desalojo en su edificio ocurrió en 2016. Recuerda como subió a la azotea del edificio y el viento de los helicópteros le movía su largo cabello. Los policías bajaron de las aeronaves usando cuerdas y entraron por el techo al edificio, golpeando y despojando a todos los que habitaban ahí. Esa madrugada expulsaron a diez familias de sus viviendas, con sólo ocho órdenes de lanzamiento, según mostraron los documentos a los que Once Noticias tuvo acceso.
Desde ese momento, el edificio de Zapata #68 ha sufrido una decena de expulsiones a quienes lo habitaban. De los 24 departamentos que estaban ocupados en 2016, hoy sólo queda una familia, que sigue con problemas para defenderse ante la justicia.
Once Noticias habló con Alejandro Hernández y José Francisco López, quienes fueron desalojados del predio en Gutiérrez Nájera 144 de la colonia Obrera a pesar de que tenían más de 30 años viviendo y trabajando en ese lugar.
Llegó un grupo de personas y se metieron violentamente. Como el local estaba abierto, agarraron las cosas y las empezaron a aventar a la calle. Nunca mostraron un documento o algo. Venía un licenciado que dijo que él traía la orden y que incluso podía usar la fuerza pública, pero no mostró nada. Aunque sí vino con muchos policías que se quedaron resguardando para que a las otras personas nos desalojaran”, comentó el señor Alejandro Hernández, de 63 años.
Todo lo hacen muy rápido. Nos tenían que haber dejado un documento de que ya había concluido, pero no dejaron nada, nosotros nos quedamos en shock porque no sabíamos qué hacer”, agregó.
El Movimiento Urbano Popular, la Red de desalojos y las organizaciones en la manifestación exigieron una moratoria a los desalojos y la prórroga a los contratos de arrendamiento en tanto dure la pandemia. Las oficinas se abrieron y una comisión de seis personas entró a dialogar con Alejandro Torres, el asesor de la presidencia del Tribunal Superior de Justicia de Ciudad de México.
Afuera, la manifestación seguía con cartulinas que decían “para quedarse en casa hay que tener una” o “no más desalojos en pandemia”. Los vecinos tomaron la palabra uno por uno para exponer sus casos con el altavoz. La mayoría describió el mismo modus operandi: nunca fueron notificados o avisados de su desalojo hasta que llegaron personas o policías, que de manera violenta y sin mostrar documentos que avalen ese lanzamiento, los expulsaron a la calle.