El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la extensión del alto el fuego con Irán, aunque ordenó mantener el bloqueo de sus puertos como medida de presión mientras continúan las negociaciones.
La decisión, adoptada horas antes de que venciera la tregua inicial, responde a gestiones diplomáticas de Pakistán. El primer ministro Shehbaz Sharif y el jefe del ejército, Asim Munir, solicitaron más tiempo para que Teherán presente una postura unificada.
Desde la Casa Blanca, Trump aseguró que las fuerzas armadas estadounidenses permanecerán en alerta, mientras se prolonga la pausa en las hostilidades.

El mandatario argumentó que la división interna en el gobierno iraní ha retrasado el avance de las conversaciones, aunque advirtió que la presión militar y económica continuará vigente.
¿Por qué la tregua?
La medida fue definida tras una reunión de emergencia con su equipo de seguridad, en la que participaron el vicepresidente, JD Vance y el secretario de Estado, Marco Rubio, entre otros funcionarios.
En paralelo, la delegación iraní, encabezada por Mohamad Baqer Qalibaf, rechazó negociar bajo presión. Teherán insistió en que no aceptará condiciones impuestas ni amenazas, marcando una postura firme que complica el avance hacia un acuerdo.
Aunque Washington abrió una ventana diplomática, Trump dejó claro que no será indefinida: si no hay avances concretos, Estados Unidos podría retomar la ofensiva, en un escenario que mantiene la tensión internacional en niveles críticos.