La secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, informó que especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) identificaron 80 piezas arqueológicas de origen mexicano en la subasta “Fine / Visual Art, Ancient, Ethnographic Art”, organizada por Artemis Fine Arts en Louisville, Colorado, Estados Unidos.
La funcionaria señaló que al tratarse de bienes propiedad de la nación “inalienables e imprescriptibles por mandato de ley”, ya se iniciaron las acciones correspondientes para exigir la suspensión de su comercialización y su restitución al país.
Especialistas del @INAHmx identificaron 80 piezas arqueológicas de origen mexicano en la subasta “Fine / Visual Art, Ancient, Ethnographic Art”, organizada por Artemis Fine Arts en Louisville, Colorado, Estados Unidos, y que se celebra el día de hoy.
— Claudia Curiel de Icaza (@ccurieldeicaza) June 5, 2026
Al tratarse de bienes… pic.twitter.com/AYCz17Hc1V
Subasta de arqueología mundial
La venta de objetos prehispánicos tiene piezas de culturas mayas y de territorios como México (en especial Jalisco, Guerrero y Colima) y de países como Guatemala, Costa Rica, Ecuador y Perú.
Entre los objetos ofertados destacan seis amuletos de piedra verde atribuidos a la cultura Mezcala, desarrollada en el actual estado de Guerrero entre 700 y 200 a.C., con precios que podrían alcanzar hasta los 15 mil 675 pesos mexicanos.
La casa de subastas también ofrece una figura femenina de cerámica de tradición Ameca, cuyo valor estimado alcanza los 27 mil 863 pesos. Procede de Jalisco y está fechada entre el 300 a.C. y 300 d.C.

Procedencia y comercialización
De acuerdo con las fichas de venta, los amuletos en subasta formaron parte de la colección privada de manera ilegal en Los Ángeles y una galería de Beverly Hills, en Estados Unidos, por que el INAH ya inició acciones para su repatriación.
Aunque Artemis Fine Arts asegura cumplir con estándares legales para la comercialización de antigüedades y ofrece envíos internacionales, Curiel de Icaza reiteró que “nuestro patrimonio no es objeto de lucro ni de apropiación” y subrayó que su defensa es un compromiso con la memoria y la soberanía cultural de México.
