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Julián Quiñones: de Colombia a México

De jugar descalzo en la selva de Colombia, a estar a un gol de igualar a Luis Hernández y "Chicharito" como goleador de mundiales.

En 1997, en Magüí Payán, al sur de Colombia, comenzó la historia del atacante mexicano Julián Quiñones. Sus primeros triunfos con el balón fueron a escondidas de su madre y con los pies descalzos en la precariedad de la selva colombiana.

Quiñones parecía estar destinado a ser parte del gran porcentaje de la población que queda atrapada en medio de la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional, el narcotráfico y las disidencias de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia.

Irónicamente, fue en el club amateur Futbol Paz, donde el futbolista encontró la salida de ese entorno violento marcado por la pobreza.

El ascenso en el futbol mexicano

En 2015, visores del Club Tigres, de México, detectaron su talento en un torneo Sub-17 y no dudaron en contratarlo. Julián viajó con su madre a Monterrey e inició su carrera profesional con tropiezos; los Tigres lo cedieron a Venados de Yucatán, de la entonces división de ascenso, donde comenzó a ser titular y tuvo estabilidad económica.

Tras superar lesiones y conflictos personales, en 2021 el Atlas lo fichó; fue ahí donde su carrera despuntó y consiguió el bicampeonato.

Después jugó en el América, donde también fue bicampeón, y luego se fue a la liga de Arabia Saudita, donde es el máximo goleador por encima de Cristiano Ronaldo.

Quiñones se naturalizó mexicano y nunca aceptó jugar para Colombia. Su amor por la selección es porque nuestro país le ha dado todo. Ahora está a sólo un gol de igualar a Luis “el Matador” Hernández y al Chicharito Hernández como los máximos anotadores de México en Copas del Mundo.

“Hay personas que se van a Estados Unidos a buscar una vida mejor y eso es de aplaudir, eso es de sacrificio; así como yo lo hice, hay personas que lo están haciendo poco a poco y hay que valorarlo, y que nunca se sientan menos que nadie por estar buscando lo mejor para su familia, lo mejor para ellos, y que nadie les diga que no pueden”, sentenció Julián Quiñones.

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