Consejeros y consejeras discutieron sobre la política nacional de “Paz total” en Barranquilla, y su consolidación en zonas no sólo rurales, sino urbanas, política que ya avanzó en Medellín y Colombia.
“Trae como finalidad desescalar las violencias, pero ya en el ámbito urbano”, expresó el asesor para la Paz, José Arturo Arango.
La apuesta es que llegue quien llegue a la presidencia, continúe aplicándose la política de pacificación.
“Lo importante es que llegue quien llegue al poder, ya sea el candidato del gobierno o el candidato de la extrema derecha. No nos importa lo que queremos es entregar un proceso serio un proceso de paz estructural que pueda dar resultados”, declaró el delegado de la Paz, Camilo Pineda.
Y es que el riesgo no es menor con el aumento de la violencia se ponen de por medio las vidas de las y los colombianos.
En ese sentido, el integrante del Movimiento Campesino, Wilmer Machado apuntó que “somos estigmatizados y nos quieren asesinar. La misma derecha colombiana nos señala de guerrilleros, nos señala que somos cómplices en cuestiones de las guerrillas y nos quieren estigmatizar solo porque pensamos diferente”.