Son 40 barcos y decenas de activistas los que, una vez más, intentan romper el bloqueo humanitario que Israel impone contra la Franja de Gaza y sus poco más de dos millones de habitantes.
Las embarcaciones van cargadas con comida y medicamentos para la población enferma y herida que no ha recibido la suficiente atención médica debido a que el sistema sanitario está colapsado por los ataques israelíes.
Las y los activistas reivindican la necesidad de defender los derechos humanos, como recordó Óscar Camps, director de la organización Open Arms.
“Nacieron de la vergüenza de la guerra, de la necesidad de evitar que volviéramos a mirar hacia otro lado mientras ardían seres humanos en campos de concentración, sin embargo, 75 años después lo volvemos a consentir, sólo que ahora es en Gaza”, apuntó Camps.
En ese sentido, detalló que “la flotilla, que preveía zarpar el domingo pasado desde Barcelona, España, tuvo que esperar por el mal tiempo. Está previsto que inicie su viaje este miércoles a las 8:00 de la mañana, tiempo local”.
Con la flotilla viaja una delegación mexicana de cinco tripulantes: Violeta Núñez, al Muatasem Flores, Paulina Dc, Abril Rojas y Sol González que viajó en la anterior flotilla.
El último intento de llegar al enclave inició a finales de agosto de 2025, cuando el mundo entero miraba en tiempo real el genocidio israelí contra las y los palestinos. Ahora, el riesgo es todavía mayor de acuerdo con la activista Violeta Núñez.
“Esta flotilla tiene más riesgos, más riesgos en varios sentidos. Uno por lo que está aconteciendo en el Medio Oriente y dos porque Gaza ha dejado de estar en el centro de las noticias”, subrayó Núñez.
Aún así, esperan que continúe el acompañamiento por parte de las autoridades mexicanas.
En ese sentido, Núñez destacó que “hacemos un llamado al gobierno mexicano y a los gobiernos del mundo para que garanticen la seguridad de esta Global Sumud Flotilla”.