Israel mantiene operaciones en tres frentes con ataques simultáneos en Irán, Líbano y la Franja de Gaza, donde la situación humanitaria sigue deteriorándose ante la falta de servicios y recursos.
A pesar del acuerdo de cese al fuego implementado desde octubre pasado, los bombardeos continúan, causando al menos 700 muertes desde entonces.
Ataque a la OMS
El último ataque israelí en el cruce de Rafah asesinó a un conductor de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y dejó dos trabajadores heridos.
“Se trata de un vehículo internacional, que ostenta una insignia internacional, pero la ocupación es despiadada e indiscriminada”, sentenció el doctor Fathi Al-Lulu.
A raíz del hecho, la OMS suspendió las evacuaciones médicas a través del cruce fronterizo “hasta nuevo aviso”.
En Líbano, los suburbios del sur de Beirut también fueron blanco de ataques, elevando la presión global y aumentando el riesgo de una crisis humanitaria aún más amplia en la región.