
Horas después de que se diera a conocer el resultado de la elección tras el cómputo de más de 90% de las actas en la elección presidencial de Guatemala, el presidente López Obrador, envió su felicitación al pueblo de aquella nación por la victoria de Bernardo Arévalo, virtual ganador por el partido Movimiento Semilla.
El primer mandatario envió un mensaje donde se congratuló por la victoria del sociólogo progresista ante la candidatura de Sandra Torres, ex primera dama y abanderada por la Unidad Nacional de la Esperanza.
“Felicito al pueblo vecino y hermano de Guatemala por el triunfo de Bernardo Arévalo como presidente de la República. Estoy seguro de que llegarán nuevos tiempos de humanismo y justicia para todos y, en particular, para los herederos de la gran civilización mesoamericana”, escribió López Obrador vía X.
¿Quién es Bernardo Arévalo?
En dos meses, Bernardo Arévalo pasó de ser casi un desconocido a ganar la presidencia de Guatemala con su promesa de emprender un combate frontal a la corrupción, un mal endémico en el país.
El sociólogo y diputado socialdemócrata de 64 años es hijo Juan José Arévalo (1945-1951); primer presidente demócratico de Guatemala e impulsor de reformas sociales. El presidente electo promete seguir la senda de su padre con una fuerte agenda social y de cambios.
Vestido casi siempre de traje azul, con bigote y barba recortada, el líder del partido Semilla superó ampliamente a la ex primera dama Sandra Torres, que perdió su tercer balotaje a pesar de recibir apoyo del oficialismo, de varios partidos de derecha, de grandes empresarios y de pastores evangélicos.
“Hoy el pueblo guatemalteco sembró la Semilla de la esperanza democrática, con el gran triunfo de Bernardo Arévalo. Es un cambio institucional por la transparencia y la estabilidad, un mandato claro por la paz”, declaró el rector de la Universidad para la Paz de Costa Rica, Francisco Rojas.
Arévalo debió superar una serie de obstáculos antes de saborear el triunfo por el empeño de la fiscalía por marginarlo del balotaje, pues es visto con aprensión por la élite política y empresarial que dirige el país, acusada de corrupción.
Sobre sus espaldas recae el legado de su padre, primer presidente democrático del país, tras décadas de dictaduras y 13 años del caudillo Jorge Ubico, un admirador de Hitler que sometió a trabajo forzado a los indígenas mayas.
“Llevamos años siendo víctimas, siendo presas, de políticos corruptos”, dijo al cerrar su campaña, ocasión en que evocó la “primavera” democrática de 1944 encabezada por su padre en Guatemala.
Nació en 1958 en Montevideo, Uruguay, donde se había exiliado su padre después de que una rebelión militar orquestada por Estados Unidos derrocó a su sucesor, Jacobo Árbenz, en 1954.
De niño vivió además en Venezuela, México y Chile antes de llegar a Guatemala a los 15 años. Estudió sociología en Israel, fue vicecanciller en 1994-1995 y embajador en España entre 1995 y 1996, durante el Gobierno del fallecido presidente Ramiro de León Carpio.
Después de votar, Arévalo compartió ante la prensa con su madre, Margarita de León, quien raramemente aparece en actividades públicas.