Fiscales de Nueva York presentaron este jueves un nuevo cargo contra el expresidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, por la presunta conspiración para torturar a ciudadanos estadounidenses y otras personas que estuvieron bajo custodia del gobierno venezolano durante los últimos años.
Este nuevo cargo se suma a las acusaciones de narcotráfico, tráfico de armas y narcoterrorismo que enfrentan ambos después de ser detenidos durante una operación militar estadounidense en Caracas, el pasado 3 de enero, y posteriormente trasladados a una prisión en Brooklyn, Nueva York.
🚨U.S. Attorney Jamie McDonald for @SDNYnews on the new torture charges against Nicolás Maduro and his wife Cilia Flores: “This case is the result of incredible cooperation among law enforcement agencies, and it shows that we and our law enforcement partners will make exceptional efforts to investigate and prosecute human rights abuses, narco-terrorism, and narcotics trafficking around the world.”
— U.S. Department of Justice (@TheJusticeDept) October 8, 2026
Estrategia de tortura
De acuerdo con los fiscales, Maduro y Flores habrían participado en una estrategia de represión y tortura para mantenerse en el poder. La acusación señala presuntos abusos contra opositores políticos, militares y otras personas detenidas, incluidos tres ciudadanos estadounidenses.
El documento judicial menciona descargas eléctricas y amenazas contra familiares de los detenidos, entre otras prácticas que, según los fiscales, provocaron un intenso dolor y sufrimiento físico y mental.
Uno de los casos corresponde a un ciudadano estadounidense identificado como “víctima 7”, quien, según la acusación, habría sido torturado después de ser señalado falsamente de participar en una conspiración para asesinar a Maduro.
Amplían acusación contra Flores
Las autoridades estadounidenses también extendieron a Cilia Flores la acusación por conspiración para cometer narcoterrorismo, cargo que hasta ahora sólo enfrentaba Maduro, y rechazaron su solicitud para sustituir su detención en prisión por un arresto domiciliario.
La defensa de Flores argumentó que la ex primera dama de Venezuela presenta un deterioro progresivo de su salud cardíaca, que se habría agravado durante los meses que lleva detenida.