El presidente de Kirguistán, Sooronbai Jeenbekov, anunció el jueves su dimisión, después de diez días de manifestaciones salpicadas de violencia y de turbulencias políticas tras unas polémicas elecciones legislativas.
No me aferro al poder, no quiero entrar en la Historia de Kirguistán como el presidente que provocó un derramamiento de sangre al disparar contra sus conciudadanos. Por eso he decidido dimitir”, declaró el mandatario, según la presidencia.