
Haití enfrenta una crisis de protección a la infancia, denunciaron organismos internacionales.
Infancias y adolescencias haitianas son la población más vulnerable por el reclutamiento forzado por parte de grupos armados.
“Las pandillas integraron a muchos chicos de la calle para causar problemas en el país. Muchos chicos sin moral, sin conocimientos, fueron reclutados por las pandillas”, indicó Sanon, habitante de Haití.
El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) denunció que este problema ha crecido durante los años de inestabilidad política, pobreza y desigualdad en el país caribeño.
En el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) alertaron que actualmente las infancias conforman la mitad de los miembros activos de las bandas delincuenciales en Haití.
“Se les obliga a participar en combate participando directamente en enfrentamientos armados. Otros son utilizados como correos, vigías, portadores de armas o son explotados en el trabajo doméstico, funciones que los exponen a graves y daños físicos y psicológicos permanentes”, explicó Catherine Russell, directora ejecutiva de Unicef.
La inseguridad ha forzado al cierre de escuelas, y las que siguen abiertas intentan que las infancias no caigan en manos de las bandas.
La ONU advierte que el reclutamiento viola el derecho internacional y constituye una grave trasgresión de los derechos de las niñas y niños.