Después de 58 años, documentos desclasificados de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) revelaron una operación de infiltración en el movimiento estudiantil mexicano, previa a la masacre de Tlatelolco ocurrida el 2 de octubre de 1968.
Los archivos señalan el apoyo de la agencia a grupos estudiantiles de ultraderecha para espiar, desacreditar y generar violencia contra la movilización social.
¿Cómo operaba la CIA?
Según datos recabados por investigadores del Archivo de Seguridad Nacional de Estados Unidos (NSArchive, por sus siglas en inglés), Arturo Jiménez-Bacardí y Claire Dorfman, era tal el grado de infiltración que tenía la CIA entre los años 50 y 60 en México que sus análisis se enfocaban en diferentes grupos estudiantiles y de la política universitaria.
Una de esas operaciones de investigación fue el llamado “Proyecto Lihuff”, mecanismo de enlace y financiamiento para sectores ultraconservadores y organizaciones de la extrema derecha mexicana, incluido el Movimiento Universitario de Renovadora Orientación (MURO).
Sus líderes eran el vicepresidente de la Cámara de Comercio México-Estados Unidos, Alfonso Rudolph Wichtrich, y Agustín Navarro Vázquez, fundador del Instituto de Investigaciones Sociales y Económicas, cuna de ultraderechistas.

¿Cómo surgió el MURO?
El MURO era un grupo de choque anticomunista que operaba con 200 integrantes, principalmente en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y en universidades de Puebla, Guadalajara y Michoacán.
Dicho movimiento surgió en 1962 y estaba vinculado con organizaciones secretas de extrema derecha como “Los Tecos” y “El Yunque”. Fue a partir de 1963 y hasta los años setenta que la CIA le brindó apoyo financiero y en ocasiones también era respaldado por el gobierno mexicano, según expresó la investigadora Claire Dorfman.
Objetivos del MURO
Resalta otro nombre vinculado al MURO: Hugo Salinas Price, papá del magnate Ricardo Salinas Pliego, quien apoyaba financieramente a este grupo.
El objetivo del MURO era realizar protestas anticomunistas, reventar eventos de apoyo a Cuba o a la Unión Soviética, publicar en medios nacionales y hacer panfletos que se repartían entre estudiantes, con el fin de generar violencia y así justificar la intervención de las fuerzas de seguridad en contra del movimiento estudiantil.
La CIA como patrocinadora
Además de lograr expulsar a rectores que señalaba como comunistas, operaba bajo el auspicio de la Dirección Federal de Seguridad (DFS), agencia de inteligencia y policía política de México que operó entre 1947 y 1985, debido a que sus líderes eran agentes de la CIA.
También destaca el nombre de Fernando Gutiérrez Barrios, titular de la DFS de 1964 a 1970, quien invitó a Miguel Nazar Haro para formar parte del operativo Litempo-4 de la Agencia Central de Inteligencia, tras su entrenamiento en la Academia Internacional de Policía en Estados Unidos en 1965, financiado por la CIA.
Según los documentos desclasificados, Nazar Haro conformó un equipo de contrainteligencia de élite conocido como C-047 con apoyo de Estados Unidos.

En búsqueda de más respuestas
Pese a que aún se encuentran bloqueados diversos detalles importantes de otras operaciones de la CIA, Arturo Jiménez-Bacardí aseguró conocer de al menos tres operaciones más contra estudiantes en los años 60 y otros movimientos sociales.
Y aunque son particularidades que la Agencia Central de Inteligencia seguirá reservando, Arturo Jiménez-Bacardí y Claire Dorfman no cesarán en su objetivo por encontrar una respuesta que brinde mayor claridad a uno de los episodios más oscuros de relación entre México y Estados Unidos a 58 años de historia.
🕵️ #AlMomento | Una nueva desclasificación de la #CIA confirma que la agencia financió y operó al grupo ultraderechista MURO para reventar el movimiento estudiantil del 68.
— Once Noticias (@OnceNoticiasTV) October 2, 2026
Los archivos revelan la red de infiltración que buscaba justificar la violencia estatal.#OnceNoticias 🔻 pic.twitter.com/YH7oZxVLO2