
El proyecto del Tren Maya, que busca saldar una deuda histórica en el sureste mexicano, avanza a todo vapor. Es un proyecto de gran impacto que promete aportar al sureste mejores condiciones de movilidad. Una conectividad que abre la puerta al desarrollo económico regional, turístico y cultural. Será un tramo de más de mil 500 kilómetros de vía y 21 estaciones, que conectarán a cinco estados inexplicablemente mal comunicados entre sí: Chiapas, Tabasco, Campeche, Yucatán Y Quintana Roo. Aprovechará en su mayoría, como se sabe, trazos férreos y carreteros ya existentes. Un proyecto ambicioso que se conforma día a día desde diversos frentes, cada uno con sus retos y un papel estratégico.
Esta estrategia nacional del rescate del sureste es una deuda histórica, como ustedes saben, lo que ha aportado Chiapas, lo que ha aportado Campeche, lo que ha aportado Tabasco, Yucatán, Quintana Roo, no está en lo más mínimo representado en las retribuciones de inversiones a este territorio”, expresó Rogelio Jiménez Pons Gómez, director general del Fondo Nacional de Fomento al Turismo.Aquí vemos grandes ejemplos, a lo largo del tramo uno, es decir, los primeros 227 kilómetros que correrán de Palenque, Chiapas, a Escárcega, Campeche. Visitamos la Fábrica de Durmientes, una instalación estratégica donde se desarrollan las bases de las vías férreas. Unos bloques de cemento conforman cuidadosamente desde la estructura interna hasta el revestimiento. Así se garantiza su capacidad de carga y resistencia.
Estamos utilizando un concreto de alta resistencia que está programado que a los 28 días alcance su máxima capacidad de resistencia que son alrededor de 52 megapascales, que son 530 kilogramos sobre centímetro cuadrado”, dijo Samuel T. Correa Jiménez, supervisor de Control de Calidad de la Fábrica de Durmientes.Los durmientes son una pieza clave. La estructura ayuda a distribuir la fuerza y la carga en el resto de los elementos, en los cimientos y en los rieles. Por ello todo lo que se ensambla aquí, se supervisa a detalle.
No podemos permitir el mínimo error, tiene que estar todo controlado por procedimientos de calidad, todo tiene que estar probado, hay inspecciones”, indicó Jorge de Jesús Bermúdez, de China Communications Construction Company México.Debido a que por ahora continúan algunas pláticas con ejidatarios para resolver algunos pagos por derecho de vía, todavía no comienza el ensamblado de las piezas. Sin embargo, se espera que cuando todo esté arreglado, se avance en montar la vía a una velocidad de kilómetro por día. Se colocan los tramos por bloques: 24 metros de rieles integrados a los durmientes, como si fueran escalera, que se unirán al final por calor.
La vía te habla sola, si algo está mal construido inmediatamente en la vía se nos va a reflejar, si hay un desnivel o cualquier cosa que no haya cumplido con los estándares de calidad necesaria”, agregó David Salgado, de China Communications Construction Company México.Cuando la Fábrica de Durmientes esté en su apogeo producirá mil 800 piezas al día. Los empleados se incrementarán de 200 en la actualidad, a 700; la mayoría mexicanos. El Tren Maya, tiene una clara estrategia ambiental.