Ella es la subteniente, Hazel Aguilar, una de las tres mujeres graduadas como piloto aviador de la Guardia Nacional (GN). Perteneció a la primera generación y estudió en el Colegio del Aire de la Defensa Nacional en Zapopan, lugar al que migró desde Puebla.
“Describirme como una mujer muy orgullosa de pertenecer a la Guardia Nacional y de poder ayudar. Me llena de pasión, de poder volar y que el cielo se pinte de rosa. Nos dijeron que quien quisiera formar parte de la GN, pues que levantara la mano. Nos levantamos tres mujeres, de las cuales nos graduamos dos, la tercera mujer se graduó en esta generación 2021-2025”, compartió Hazel Aguilar.
Y agregó: “la verdad yo no tenía idea que podía ser piloto y que podía estar cumpliendo un sueño y sobre todo estar ayudando a mi país, también no tenía idea y cuando entré a la escuela de aviación, me di cuenta que las oportunidades son igualitarias”.
Sus sueños no terminan ahí, se propone volar uno de los helicópteros más grandes destinados a rescate y ya está en adiestramiento para pilotar el Black Hawk H 60.
“En la Guardia Nacional existen pilotos de ala fija y ala rotativa. Los de ala rotativa pilotean aeronaves como la que tengo aquí atrás que es el Black Hawk H 60 que realiza operaciones en el plan de DNIII. También realiza presencia policial y el traslado de personal o funcionarios”, explicó Hazel Aguilar.
Hazel busca inspirar a otras jóvenes para lanzarse a la conquista de los cielos y servir al pueblo de la mano con la Guardia Nacional, cuya flota aérea es operada por 103 pilotos y tres son mujeres.
“Una mujer que quiera ser piloto necesita tener mucha determinación, mucha pasión y pues muchas ganas de querer hacer las cosas”, consideró Hazel Aguilar.