Si usted tramitó su credencial para votar en 2024, tome nota, porque el último día para recogerla, será el 28 de febrero. Casi 30 mil 500 credenciales con fotografía podrían ser destruidas en los próximos días si los interesados no las recogen.
“Si tú tenías una credencial del 2024, vienes el 28 de febrero te la entregamos; si vienes el 1 de marzo en adelante ya no está disponible esa credencial”, aseguró la vocal ejecutiva del INE, María Dolores Ruiz.
Material dado de baja, se va al reciclaje
Después de la fecha límite, estos plásticos serán retirados de los módulos y destruidos, además de que los registros de sus titulares serán dados de baja, por lo que deberán iniciar nuevamente el trámite.
“Nosotros las juntamos, todas las enlistamos, las registramos en el sistema informático del Instituto, en presencia de representantes de partidos políticos, las resguardados y las llevamos a la junta local ejecutiva, aquí en Ciudad de México o en cada capital de los estados, para que ellos concentren todas las credenciales y posteriormente, se lleven a un proceso de trituración”, explicó María Dolores Ruiz.

Garantía de datos personales
Una parte del material triturado se recicla, otra se deshabilita, para garantizar que los datos personales no serán usados.
“Y de ahí o bien hacen este material de oficina que nos pueda servir en este caso en alguna ocasión se hicieron botes de basura, con contenedores o también se encementan, se guardan todos los residuos de las credenciales que ya son minúsculas se encementan, para que ya no se tenga acceso a esa información”, detalló María Dolores Ruiz.
Costo real en la cadena de valor
El precio unitario por cada credencial fue de 10 pesos con 20 centavos. El costo real se eleva significativamente si se suma toda la cadena de valor: salarios del personal en módulos, mantenimiento de equipos, sistemas de seguridad y distribución.

Compromiso ciudadano, menor costo
De acuerdo con organizaciones civiles, el costo total para el Instituto Nacional Electoral (INE), es de 270 pesos por cada plástico entregado.
Si se destruyen las más de 30 mil que no han sido recogidas, se estarían tirando a la basura más de ocho millones de pesos.
Si queremos elecciones confiables y que no sean tan costosas, nosotros como ciudadanos debemos hacer la parte que nos corresponde.