La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) dio a conocer que, durante el Mundial de Futbol 2026, se acentuaron los procesos de gentrificación, turistificación y patrimonialización en las ciudades sede.
De acuerdo con el Informe Especial sobre Derechos Humanos y Gentrificación, se documentaron problemáticas como el incremento de las rentas de hasta 600% en zonas aledañas a los estadios y áreas turísticas.
Asimismo, se detectó el desplazamiento de familias con arraigo histórico en sus barrios y la sustitución de vivienda permanente por alojamientos turísticos de corta estancia, como Airbnb.

Mundial generó presión sobre comunidades
A la par, se documentó un aumento de las presiones y conflictos por el acceso equitativo al agua potable en colonias populares, afectaciones a personas trabajadoras no asalariadas por las condiciones impuestas para la realización del evento, así como la ruptura de redes comunitarias de cuidado, memoria e identidad barrial.
El informe también subrayó que los impactos no se distribuyeron de manera uniforme, ya que las mujeres, las comunidades indígenas, las personas trabajadoras no asalariadas, las personas adultas mayores, las familias de menores ingresos y las poblaciones históricamente excluidas enfrentaron mayores obstáculos para permanecer en sus barrios, acceder a una vivienda adecuada y sostener sus medios de vida.

En este sentido, la CNDH instó a los gobiernos locales a desarrollar indicadores y metodologías georreferenciadas para dar seguimiento a la gentrificación y la turistificación, así como a establecer mecanismos de monitoreo antes, durante y al menos un año después de los eventos masivos, como lo fue el Mundial.