Mujeres trans dedicadas al trabajo sexual y al activismo bloquearon la esquina de avenida Insurgentes y Puente de Alvarado para exigir que no se revictimice a la comunidad LGBTTTI que haya sufrido de algún crimen.
Paola Buenrostro se manifestó “muerta” en esta misma esquina; ella exigía su derecho a la vida y la justicia, gritaba Kenya Cuevas en medio de la calle.
El 30 de septiembre de 2016 Paola trabajaba como sexoservidora en esa esquina. Pasada la media noche Arturo Delgadillo subió a Paola a su Nissan blanco. Avanzaron unos metros y fue cuando Kenya Cuevas escuchó dos disparos, justo ahí circulaba una patrulla que lo detuvo aún con el arma en la mano. Cuando Kenya llegó al carro, Paola ya estaba muerta por una bala que le atravesó el pecho.
Delgadillo fue trasladado a las oficinas del Ministerio Público, con la agente Wendy Verónica Fragoso Hernández, y en 48 horas fue liberado por el veredicto de Gilberto Cervantes Hernández juez de control.
El homicida quedó en libertad mientras Kenya estaba en el velorio de su amiga. Por la mañana al enterarse de la decisión judicial se organizó con las demás trabajadoras sexuales y partieron al lugar donde fue asesinada Paola. Ahí bajaron el féretro y bloquearon la esquina de insurgentes y puente de Alvarado para pedir una orden de captura contra Arturo Delgadillo.
A casi cinco años del crimen, las sexotrabajadoras bloquean de nuevo aquella esquina, porque las personas que están en la carpeta de investigación han sido revictimizadas y no han tenido una integra reparación del daño como lo señaló la recomendación 02/2019 emitida por la Comisión de Derechos Humanos capitalina.
Una performance imitaba el cuerpo de una mujer trans asesinada. Sangre en el rostro y marcas de gis, simulaban una escena del crimen que no es atendida por ninguna autoridad.
Los crímenes de odio contra las trabajadoras sexuales trans nunca son atendidos por las autoridades. Es un sistema que no garantiza el derecho a la vida y que nos criminaliza por nuestras decisiones sexuales, por eso estamos aquí, porque no han garantizado el acceso a la verdad y la justicia de la comunidad trans”, gritaba Kenya.
La capacitación en temas de identidad y género a los funcionarios de la Fiscalía capitalina y de la Comisión de Derechos Humanos es uno de los puntos importantes que Kenya señaló, ya que “no existe un trato digno a las mujeres trans y menos si son trabajadoras sexuales”.
Las mujeres cargaban con cartulinas que pedían “Justicia para Paola” y bloqueaban la circulación. Algunos conductores reclamaban por lo percances al tráfico, algunos mentaban madres y otros insultaban su sexualidad.
El bloqueo permanecerá hasta que autoridades de la Fiscalía atiendan a las mujeres trans.