Salud

“Aumento de COVID-19 en China no se debe al levantamiento de las restricciones”: OMS

La OMS comentó que la enfermedad se estaba extendiendo con intensidad porque las medidas de control por sí mismas no la estaban deteniendo.

El disparo de casos de COVID-19 en China empezó antes de que el Gobierno decidiera relajar las restricciones, es decir, desde que se abandonó la política de “cero COVID”, tras casi tres años de tests masivos a la población y cuarentenas sistemáticas, así lo afirmó la Organización Mundial de la Salud (OMS).

“La explosión de casos en China no se debe al levantamiento de las restricciones anticovid. La explosión de casos en China empezó mucho antes de que se relajara la política de ‘cero COVID'”, dijo a la prensa en Ginebra el director de emergencias de la OMS, Michael Ryan.

Asimismo, comentó que la enfermedad se estaba extendiendo con intensidad porque las medidas de control por sí mismas no la estaban deteniendo.

Además, indicó que las autoridades chinas decidieron estratégicamente que para ellas esa ya no era la mejor opción. 

Tras las protestas populares en numerosas ciudades chinas contra la política de “cero COVID”, que llegaron a apuntar contra el presidente Xi Jinping, el Gobierno de Pekín está decidido a mantener la decisión de relajar las medidas pese al fuerte incremento de casos.

Millones de personas mayores siguen sin estar vacunadas y muchos hospitales faltos de recursos, que no son capaces de afrontar el aumento de pacientes de coronavirus.

Ante esto, las autoridades sanitarias chinas reconocieron que la verdadera magnitud del brote es actualmente “imposible” de determinar.

La relajación repentina, dijo, de las restricciones ha provocado largas colas fuera de las clínicas de fiebre en una señal preocupante de que se está acumulando una ola de infecciones, a pesar de que los recuentos oficiales de nuevos casos han tendido a la baja recientemente debido a que las autoridades redujeron las pruebas.

En su informe sobre COVID-19 más reciente de la semana hasta el 27 de noviembre, la OMS dijo que China había informado un aumento de las hospitalizaciones durante cuatro semanas consecutivas.

Entonces, el desafío que aún tienen China y otros países es: ¿Son las personas que necesitan ser vacunadas? ¿Son vacunadas adecuadamente, con las vacunas correctas y la cantidad correcta de dosis? y ¿Cuándo fue la última vez que esas personas recibieron las vacunas? dijo Ryan. 

Vacuna occidental

La euforia en China por los cambios en la política que permite a las personas vivir con el virus se desvaneció rápidamente en medio de las crecientes preocupaciones sobre el aumento de infecciones debido a que la población carece de “inmunidad colectiva” y tiene bajas tasas de vacunación entre los ancianos.

La epidemióloga principal de la OMS, Maria Van Kerkhove, dijo que la agencia de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) estaba brindando asesoramiento técnico a China y Ryan dijo que había canales abiertos.

Entre los primeros acuerdos importantes anunciados está que un fabricante de medicamentos occidental suministrará a China terapias contra COVID-19. China Meheco Group dijo que importaría y distribuiría Paxlovid, el tratamiento oral contra COVID-19 de Pfizer.

Anteriormente, en la sesión informativa, el jefe de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, dijo que tenía “esperanzas” de que la pandemia, que ha matado a más de 6.6 millones de personas desde que surgió en Wuhan, China, hace tres años, ya no se considere una emergencia mundial en algún momento próximo año.

Autotest y vacunas 

Por otra parte, el Ministerio de Salud advirtió que las estadísticas ya no reflejan la realidad.

“Mucha gente asintomática ya no se hacen pruebas de PCR, con lo que es imposible determinar con exactitud el número real de personas infectadas”, dijo en un comunicado.

La abrumadora mayoría de chinos ahora hacen autotest en sus hogares, pasando por debajo del radar  de las autoridades sanitarias.

Los líderes chinos parecen determinados a seguir adelante con la apertura y las autoridades turísticas de Pekín dijeron el martes que van a reanudar las visitas en grupo dentro y fuera de la capital.

Pero el país se enfrenta a un estallido de casos para cuya gestión está poco preparado, con millones de ancianos todavía sin la pauta de vacunación completa y unos hospitales sin recursos para lidiar con un flujo inesperado de pacientes infectados.

De los mayores de 80 años, solo 66.4% tiene un ciclo completo de vacunación (tres dosis), según las autoridades sanitarias. Algunos grupos de riesgo, especialmente los mayores de 60 años, pueden recibir una cuarta dosis.

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