La regla de los 90 minutos tiene detrás todo un método para dormir mejor. El sueño se ha convertido en un problema para millones de personas. De hecho, se cree que actualmente las personas duermen en promedio dos horas menos en comparación con la década de 1950, lo cual es preocupante.
- Lo que hace la regla de los 90 minutos es contribuir a que cada persona se despierte en sintonía con los ciclos naturales del sueño. Ahora bien, ¿en qué consiste la regla?
Los ritmos circadianos son ciclos biológicos, fruto de la evolución, que duran 24 horas y que corresponden con el movimiento de rotación de la Tierra. Regulan, entre otros aspectos, los horarios de sueño y de vigilia, la alimentación, la producción de hormonas y la temperatura corporal.
- El ciclo del sueño forma parte de los ciclos circadianos y determina cómo dormimos. Cada uno de estos ciclos dura 90 minutos, aunque puede variar de una persona a otra. Sin embargo, no es inferior a ese lapso y tampoco superior a los 110 minutos.
Dentro del ciclo del sueño hay cinco fases:
Fase I. Corresponde a la etapa en la que se siente somnolencia; la actividad cerebral se vuelve más lenta y se inicia un proceso de relajamiento muscular. El cuerpo se prepara para dormir.
Fase II. Las ondas cerebrales se vuelven más lentas paulatinamente y esto lleva a las fases III y IV, en donde el sueño es cada vez más profundo.
Fase V o FASE REM. La última fase es la del sueño profundo propiamente dicho. Es el lapso más reparador y de mayor descanso. Es en esta etapa en donde se tienen sueños.
La regla de los 90 minutos
Cada noche tenemos entre cuatro y seis ciclos del sueño. La regla de los 90 minutos se basa en este proceso, siguiendo la idea de que lo adecuado es despertar al final de la fase V o REM. Parece que si despertamos entonces, nos sentiremos más descansados.
De este modo, lo adecuado sería que una persona despertará después de una hora y media, tres horas, cuatro horas y media, seis horas, siete horas y media o nueve horas después de que comenzara el sueño. Si se levanta en ese momento, cuando un ciclo de sueño se haya completado, el tránsito hacia la vigilia será más eficaz.