Desde este jueves 12 de marzo la Guardia Nacional emprendió un operativo para inhibir la presencia de taxis por aplicación como Uber y DiDi.
Sin embargo, en la Terminal 1 del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) una de las principales quejas de los usuarios para oponerse a esta medida, es que los precios de un servicio de transporte concesionario son altísimos, en comparación con las tarifas de las aplicaciones.
Por ejemplo, la cotizando el precio de un taxi exclusivo del AICM al Palacio de Bellas Artes, en el Centro Histórico, es de 370 pesos. Mientras que un Uber al mismo destino tiene un costo de 110 pesos, es decir, que los concesionados cobran 260 pesos más.
“Siento que está mal, un poco mal, porque obviamente la gente también necesita diversificación de transporte, no sólo está el Metro, están también los taxis y también los Uber porque tampoco sabes cómo están las personas, no sé si tienen alguna discapacidad”, comentó Tzinadxieli, una de las pasajeras.
Los conductores por aplicación que no cuenten con un permiso autorizado por el gobierno federal, sólo podrán dejar a los pasajeros en las instalaciones del Aeropuerto, pero el servicio para recoger a un pasajero deberá realizarse en las calles y avenidas externas.
Quienes no cumplan con esta medida, serán sancionados con una multa económica de aproximadamente 60 mil pesos, el vehículo será llevado al corralón, y si es recurrente, podrían ser llevados ante el juez cívico.
“Si usted en todo caso se niega y está marcando una vez, dos veces y yo la sigo viendo, eso se llama resistencia a particulares y en lugar de ser nada más el puro retiro de su vehículo y la sanción correspondiente, ¿qué procede? Llevarla ante el juez cívico”, explicó un elemento de la Guardia Nacional.