La compañía francesa Midi reinventó el clásico de Pinocho para el mundo contemporáneo. Se titula “Pinocho 21”.
El niño de madera evolucionó para ahora ser un gamer que rapea, además de enfrentar pruebas para convertirse en un hombre de verdad.
“La historia original no habla tanto a los jóvenes. En la vida tenemos muchos caminos enfrente de nosotros y hay que elegir los buenos, y es difícil porque hay caminos que parecen más fáciles, sobre todo los caminos que te dicen que vas a tener dinero”, aseguró el director de “Pinocho 21”, Antoine Chalard.
Realidades cercanas
Desde hace 25 años, Chalard utiliza el teatro para hacer denuncia social y tocar problemáticas. En el caso de “Pinocho 21”, el objetivo es mostrar la adversidad a la que se enfrentan los personajes, basado en realidades cercanas.
“Yo vivo en París, que es una ciudad con cosas muy extremas. Hay un canal y a lo largo de estas hay tiendas de migrantes y no hay comunicación entre la población y los turistas; esta población que viene de no sabemos de dónde y quería con el personaje de Gepetto dar un homenaje”, consideró Antoine Chalard.
“Pinocho 21” tiene funciones este sábado y domingo en el Teatro Benito Juárez, ubicado en Villalongín 15, Col. Cuauhtémoc de Ciudad de México.