La desnutrición infantil alcanzó niveles críticos en Afganistán, donde 12 de las 34 provincias registran una situación sin precedentes, mientras la reducción del financiamiento internacional obliga a suspender programas de alimentación y atención médica, alertó el Programa Mundial de Alimentos (PMA).
De acuerdo con la organización, la situación empeoró en 26 provincias incluso antes del periodo en que la desnutrición suele alcanzar su punto máximo, entre julio y septiembre. Para 2026 se prevé que 3.7 millones de niños y 1.2 millones de mujeres embarazadas o en periodo de lactancia sufran desnutrición aguda.

Falta de recursos limita la atención
El PMA informó que la reducción de la ayuda humanitaria provocó el cierre de 142 centros de salud durante 2025, lo que dejó a más de 13 mil niños sin acceso a tratamiento nutricional. Además, entre agosto y octubre se suspenderán distribuciones de alimentos en las zonas más afectadas por falta de recursos.
La organización advirtió que solo uno de cada siete niños y mujeres con desnutrición aguda podrá recibir asistencia este año. También señaló que necesita con urgencia 540 millones de dólares para mantener y ampliar sus programas durante los próximos seis meses.

Niños pequeños, los más vulnerables
La agencia de la ONU señaló que los menores de dos años concentran la mayoría de los casos más graves. A ello se suman enfermedades, falta de agua potable, problemas de saneamiento, sequías y otros desastres que agravan la inseguridad alimentaria.
De acuerdo con la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), muchos niños en Afganistán llegan a los centros de salud con desnutrición infantil severa, mientras que otros ni siquiera logran acceder al tratamiento debido a las largas distancias y al deterioro de la infraestructura.
Las agencias urgieron a restablecer los servicios de nutrición y reforzar el financiamiento internacional, para evitar que la crisis continúe profundizándose.