La actual epidemia de ébola en la República Democrática del Congo (RDC) continúa en expansión y ha dejado mil 405 personas fallecidas de un total de tres mil 200 casos confirmados, de acuerdo con los últimos datos publicados por el gobierno congoleño.
La cifra representa una tasa de mortalidad de 43.9%. En tanto, 773 pacientes permanecen hospitalizados o en aislamiento, mientras que 571 personas han logrado recuperarse de la enfermedad.

Ituri concentra la mayoría de los casos
El epicentro del brote se encuentra en la provincia de Ituri, ubicada en el noreste de la RDC y fronteriza con Sudán del Sur y Uganda. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), esta región concentra cerca de 90% de los casos registrados.
La RDC enfrenta su epidemia número 17 de ébola, declarada oficialmente el pasado 15 de mayo. El brote es provocado por el virus Bundibugyo, una variante para la que, según la información proporcionada, no existen actualmente vacunas ni tratamientos específicos.
La situación sanitaria ocurre en una región afectada por más de tres décadas de conflictos armados, lo que representa un desafío adicional para las autoridades y los equipos de atención médica.

Un brote insistente en la región
El ébola se transmite principalmente mediante el contacto directo con fluidos corporales de personas infectadas y puede provocar una fiebre hemorrágica grave. En los últimos 50 años, la enfermedad ha causado más de 15 mil muertes en África.
La epidemia más mortífera registrada en la RDC ocurrió entre 2018 y 2020, cuando alrededor de dos mil 300 personas murieron, de los aproximadamente tres mil 500 casos registrados.