Dirigentes políticos de Escocia, Gales e Irlanda del Norte sostuvieron una cumbre en Cardiff, Gales, donde emitieron una declaración conjunta para afirmar su “derecho a la autodeterminación” y sostener que el futuro de sus respectivas naciones se encuentra dentro de la Unión Europea, por lo que buscan dejar el Reino Unido.
La reunión histórica congregó al líder del Partido Nacional Escocés (SNP) y primer ministro escocés, John Swinney; al líder de Plaid Cymru y primer ministro galés, Rhun ap Iorwerth; así como a la primera ministra norirlandesa y vicepresidenta del Sinn Féin, Michelle O’Neill, junto con la presidenta de la misma formación, Mary Lou McDonald.
Las tres naciones también aseguran que el Brexit ha perjudicado gravemente a sus economías y sociedades.
Los políticos advirtieron que ningún gobierno de Westminster (Londres) tiene derecho a obstaculizar la democracia y exigieron al Ejecutivo británico planificar los cambios constitucionales necesarios.
Today is an historic moment as the leaders of Sinn Féin, the SNP and Plaid Cymru come together to stand up for the interests of our nations and their right to independence. For the first time in history, three nationalist and pro-independence First Ministers now hold office. Today is a powerful testament to the enormous change, hope and opportunity of the times we are living through. It’s time for Irish unity. #IrishUnity #ScottishIndependence #YesCymru
— Dáire Hughes MP (@DaireHughesSF) September 14, 2026
Oposición de Westminster y contexto político
Los líderes independentistas, que gobiernan de manera simultánea en los tres territorios por primera vez desde la creación de las instituciones autónomas en 1999, señalaron que el poder central en Londres “ya no funciona” y sugirieron que el actual mandatario británico, Andy Burnham, podría ser el último en ocupar el cargo.
Sin embargo, Downing Street mantiene una postura de firme rechazo a la organización de nuevos referendos, recordando el precedente del referéndum escocés de 2014, en el que 55% votó por la permanencia, y descartando cualquier modificación en el corto plazo.
En paralelo, la cumbre regional se vio influenciada por las recientes declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, quien calificó como “fantástico” que se concrete una eventual unificación entre la República de Irlanda e Irlanda del Norte.
Ante esto, el partido Sinn Féin mantiene su objetivo de impulsar un referéndum de unificación antes de 2030, un proceso que, de acuerdo con los Acuerdos del Viernes Santo de 1998, está condicionado a que una mayoría ciudadana respalde dicha opción en las urnas.
Por su parte, mientras Escocia proyecta una votación en un horizonte de cinco años, Gales opta por no fijar un plazo rígido y delegar los tiempos en su ciudadanía.
Los dirigentes escocés, galés y norirlandés, reunidos en Cardiff, afirman su “derecho a la autodeterminación” en una declaración conjunta, en la que subrayan que el futuro de sus naciones está “en la Unión Europea” #AFP https://t.co/iWEMRQaiMP
— Agence France-Presse (@AFPespanol) September 14, 2026