La implementación del etiquetado de alimentos en nuestro país obligó a las empresas en general a reformular sus ingredientes.
Luego de cinco años de análisis, el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) reportó cambios reales y comprobables en el mercado de comestibles y bebidas azucaradas.
De acuerdo con datos del INSP se redujeron los azucares, las grasas saturadas y el sodio en múltiples productos:
- −25% azúcares
- −12% grasas saturadas
- −7% sodio
“Esto implica una reducción de 65 calorías aproximada por persona al día”, precisó Adriana Garduño Alanís, investigador en el Instituto Nacional de Salud Pública.
En México, la prevalencia de sobrepeso y obesidad continúa siendo alto en la población adulta, con un 75%; mientras que en niñas, niños y adolescentes es de 40%.
“En términos de calorías en las personas, puede detener o prevenir la prevalencia del desarrollo de enfermedades relacionadas con la obesidad, puede detener la obesidad, de acuerdo con las metas establecidas”, señaló la investigadora Garduño Alanís.
El estudio evidenció que no se necesitó de muchos años ni de una gran tecnología para la reformulación de los productos, como argumentó la industria de estos productos que se resistía a adherirse a las nuevas políticas públicas implementadas por el gobierno federal desde octubre de 2020.
#EstoEsCiencia Un nuevo estudio del @1CINyS comparó los cambios en el consumo de bebidas azucaradas en adultos de México y Estados Unidos antes y después de la implementación del etiquetado frontal de advertencia en México.
— INSP México (@inspmx) June 21, 2026
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