Mundial 2026: el modelo del dominio francés
Tras pasar por problemas internos, Francia renació de la mano de Didier Deschamps y llevan ya tres mundiales siendo favoritos.
Francia está en el Mundial 2026 como una de las grandes favoritas para levantar el título. Su éxito desde hace tres mundiales es el resultado de un proyecto que comenzó hace años con una apuesta por la formación de talento y una identidad futbolística encabezada por Didier Deschamps, el director técnico más ganador de la historia con 18 victorias.
Después de varios fracasos, la Federación Francesa entendió que el cambio debía empezar desde la base: mejorar la formación de sus futbolistas. Por eso creó una red nacional de academias para detectar talento en todo el país, con Clairefontaine, inaugurado en 1988, como su principal centro de formación.
Al mismo tiempo, Francia recibía a miles de familias provenientes de las antiguas colonias africanas y del Caribe, cuyos hijos y nietos franceses por nacimiento encontraron en el futbol un ascenso social personal y deportivo para el país.
El primer gran resultado fue 1998, cuando la generación de Zinedine Zidane se coronó campeona del mundo en casa. Aquel equipo también contaba con Thierry Henry, descendiente de familia de colonias africanas y del Caribe, claro reflejo de la diversidad del fútbol francés.
Después vino el declive: en Corea-Japón 2002, Francia quedó eliminada en fase de grupos sin ganar un partido ni marcar un gol; en 2006 perdió la final ante Italia, y en Sudáfrica 2010 vivió una crisis interna que terminó con otra eliminación en la primera ronda.
El renacimiento y el legado de Didier Deschamps
El renacimiento llegó en 2012 con Didier Deschamps. El capitán del equipo campeón en 1998 regresó como entrenador para recuperar el orden, devolver la confianza y aprovechar el talento formado en Francia. Con una nueva generación de jugadores conquistaron el Mundial de Rusia 2018.
Esa herencia multicultural es cada vez más fuerte en la selección. De los 26 convocados, tres nacieron fuera de Francia, como Michael Olise. El resto nació en territorio francés y sus raíces son africanas, como Kylian Mbappé, con origen en Camerún y Argelia, y Ousmane Dembélé, de familia originaria de Mauritania, Senegal y Mali.
Francia busca su tercera final consecutiva y ponerle otra estrella a su camiseta. No hay mejor manera de despedir y agradecer a Didier Deschamps los 14 años al frente de la selección francesa.